El 23 a las 6 am nos paso a buscar el micro al hostel que nos llevaba al km 82, donde entras al camino del inca, atravesando un puente que cruza el rio Urubamba.
A Fede le sorprendió tanto la fuerza y el caudal del rio que le saco un montón de fotos y varios del contingente lo filmaron.
Nos parecía sorprendente que, el rio estaba tan crecido y que llegaba a no más de 2 mt de donde empiezan las vías del tren.
Ese día emprendimos el camino unos 250 turistas, de todas partes del mundo, de todas las edades (creo que argentinos éramos, casi 100) + otros 250 entre porters (los encargados de llevar las carpas, alimentos, garrafa, etc) y guías.
La mayoría de los turistas ronda los 20 a 30 años pero había una pareja de yankies otra de holandeses, unos venezolanos + una argentina que tendrían entre 50 y 65 años. Nuestro grupo KB Tours, estaba integrado por de 13 turistas argentinos, 7 eran amigos entre sí (5 chicas y 2 chicos) + 2 chicas rosarinas + una pareja María y Javier con los que más hablábamos + Fede y yo + 1 guía (Darwin) + 10 porters.
El primer día de caminata son 6 hs, que aunque son muy cansadoras, se sobre llevan, aparte tiene varias paradas donde descansábamos.
Cuando llegamos al campamento nos encontramos con todo armado, los porters, aunque arrancan después de nosotros a caminar, llegan antes, arman todo, cocinan y cuando uno llega solo te sentas, porque está todo listo.
A la mañana siguiente nos despertaron a las 6 de la mañana, con un mate de coca (yo le digo té pero en Perú le dicen mate) que te traen a la carpa riquísimo, desayunamos y salimos a nuestro segundo día de caminata.
Este día es el más terrible, no solo caminas 6 hs por la montaña sí no, que encima casi todo el camino es una subida empinada, una escalera eterna de distintos niveles de escalones. En el campamento, a la salida, estas a unos 3.500 mts de altura y caminas hasta los 4.200 mts, para después volver a bajar.
Lo peor de todo es que, por mas coca que mascas + caramelo de coca + pastilla de sorochipil + el tiempo que hace que estábamos en cusco para acostumbrarnos a la altura, igual te APUNASS!!! Horrible!!!!
Tenés la sensación de quedarte sin aire, los últimos 100 mts en subida, de cada dos pasos que daba, tenía que parar y respirar durante un minuto, para oxigenarme. Llovió torrencialmente casi todo el día y estaba empapada de pie a cabeza.
A parte, aunque todas las chicas del campamento, habían pagado para que les lleven el equipaje, fede y yo, cargamos nuestras mochilas, yo con unos 8kg de peso y fede con un poco mas de 9kg + el agua .. ponele que 10kg. Yo sentía que tenía a una persona que colgaba de mi espalda!!!.
Al final después de tanto pero tanto frio, lluvia y malestares físicos de todo tipo, llegamos al campamento, un lugar hermoso lleno de puentecitos, y desniveles (que unos días después nos enteramos que todos esos puentecitos se los llevo el rio).
Esa noche llovió tanto, pero tanto, que todo era un barrial. Nos entro agua en la carpa y se nos mojaron las bolsas de dormir. Pero hasta ese momento todo era parte de la aventura, y solo nos quedaba una noche más por delante.
Otra vez comenzamos nuestra caminata, el 3dia de caminata es el más largo, son unas 7 ½ hs y no me acuerdo cuantos km. El tema es que ese día al medio día (11hs) haces una parada a la hora del almuerzo. En esa parada se empiezan a filtrar los rumores, de que Aguas Calientes, estaba incomunicada, que las lluvias habían provocado derrumbes de todo tipo, las versiones iban y venían.
Seguimos la caminata y a la media hora vemos un montón de porters parados escuchando la radio, que llevaba otro de los porters. El periodista en la radio se quejaba de las exageración de otros medios, pero la realidad que contaba era bastante dura, había derrumbes e inundaciones, en todas partes del país y Aguas calientes estaba incomunicada, las vías del tren estaban inundadas, pero el gobierno de Perú ya había enviado tropillas para reparar los daños.
Nuestro guía que nos encontró, parados junto al resto de los porters y nos dijo – No se preocupen, para mañana, que llegamos, va a estar todo arreglado. Seguimos la caminata, pero obviamente ya bastante preocupados.
Llegamos al campamento donde pasaríamos nuestra 3ra noche, Wiñay Wayna.
La última hora la camine con una hojota, que me dio mi guía, ya que, una de las botas me lastimo el pie tanto, que no podía caminar.
El campamento de Wiñay Wayna, tiene unas 50 o más terrazas, de 15mts x 6 o 7mts. Cada grupo tenía asignado 3 o más de estas terracitas, donde estaban armadas las carpas.
Los lugares se sortearon y a nosotros nos toco el campamento 14, que se armó, encima del campamento 12. El lugar también cuenta con un restaurant.
Supuestamente esa noche, se tenía que armar un baile en el restaurant, donde todos bailan juntos y se integran, pero nadie estaba de humor para ningún baile.
Cenamos como siempre en la tienda donde, luego duermen los porters, pero sin nuestro guía ya que, a ellos los llamaron a una reunión, para informarlos de cómo seguir y que íbamos a hacer.
Cuando terminamos de cenar volvió nuestro guía y nos conto que, los caminos de vuelta desde Aguas Calientes, estaban todos cortados, y que las agencias, habían dado la orden de que nos lleven de vuelta por el camino del inca. Todos gritamos: - NOOOOOO ESTAN LOCOS!!
-Así como estamos, no llegamos vivos a la vuelta!!
Darwin siguió diciendo: - ellos no saben lo que es el camino inca, la mayoría de la gente está agotada físicamente, tienen los pies lastimados, a parte ya no hay comida, no tenemos más gas para tomar o comer nada caliente. Y todos teníamos todo mojado!! .
Nos dijo que nos tranquilicemos, que en la mañana seguiríamos camino al Machu Picchu, y de ahi bajamos a Aguas Calientes, a esperar a que arreglen los caminos.
Esa noche nos fuimos a dormir tipo a de las 23 bajo una lluvia torrencial, y a eso de las 2.30 am escucho un ruido terrible, gritos, llantos, puteadas, corridas!!
Le pregunto a fede la hora y me dice son casi 3 menos cuarto, intente abrir el cierre de la carpa, para ver que estaba pasando afuera y alguien me grita: - Quédense adentro!!!
Y un poco más lejos se escucha a alguien que grita:
- Fíjate si respira?!?! ….. – Sáquenlos rápido!!
Y seguían corriendo alrededor de nuestra carpa, escucho como que golpean las piedras que, están en la pared de nuestra terraza, supongo que trataban de asegurarlas. Te imaginas lo peor.
No dormí mas, y nuestra carpa se estaba llenando de agua, empecé a ordenar las cosas y a la hora y media nos golpean la carpa y nos gritan: -Salgan rápido!!
Salimos y todavía era de noche. Ahí vi que la parte del piso de nuestra terraza, en donde estaba armada nuestra carpa se cayeron las piedras que recubren la pared, pero la parte de adelante donde estaba armada la carpa de los porters cedió mas de 1m de tierra y cayo todo sobre las carpas que estaban armadas abajo.
La carpa de los porters + las mesas y resto de las cosas, estaban en la terraza de abajo, sepultando las carpas.
Nuestro guía nos grito que, no nos quedemos mirando, que caminemos rápido, pero con cuidado hasta el restaurant.
Cuando llegamos al restaurant, Darwin nos cuenta que en el derrumbe, salieron heridos 6 chicos/as, una de las cuales, argentina, no lo logro y falleció.
En ese momento se nos acabaron las vacaciones, la aventura, y todo.
No lo podía creer!!!!
La gente se miraba desorientada, algunos se abrazaban y lloraban.
O te quedas paralizado o queres salir corriendo, pero hacia donde??
Mirábamos a la montaña con miedo. Las terrazas y el restaurant están en la ladera de la montaña, o sea : -acá no estamos seguros!!
El guía nos junta y nos dice: Este lugar no es seguro, volver por el camino del inca tampoco, y seguir hasta el Machu Picchu tampoco, pero si logramos caminar esas 2.30 h hasta el Machu Picchu, ahí vamos a estar más seguros que en cualquier lugar.
Nos habla un poco de historia de los incas, de los terremotos que sufrió cusco, y que las construcciones de los incas, resistieron de todo, sobre el conocimiento que tenían los incas sobre, ingeniería civil, agricultura y que el Machu Picchu es un lugar 100% seguro.
Esta vez íbamos a salir ordenados por grupos, entre persona y persona debíamos dejar un metro y entre grupo y grupo unos 5 metros.
Salvo Rogelio (un porter de unos 18 años) el resto de todos los porters se volvíeron por el camino del inca. Pancho el jefe de los porters, le pidió a Darwin, que saque unas fotos del derrumbe, ya que no podían llevarse nada de lo que se cayó, y si no volvían con las cosas, no les iban a pagar el viaje.
Esperamos hasta que nos toco el turno de salir, a caminar. La espera era eterna!
Seis, de los siete del grupo de amigos, de la colectividad judía, que estaba con nosotros, se juntaron a rezar. Lloraban y rezaban todo al mismo tiempo, ahí no aguante mas y llore yo también. Me parecía increíble estar en esta situación, mis papas ya perdieron un hijo y sería tan injusto que pasen dos veces por lo mismo.
El 7mo de la cole, el toro, estaba tan contrariado que, caminaba de un lado para el otro.
Busque a Maria y a Javier, hace mucho que no rezo, y ya de por si, estoy bastante enojada con el de arriba, pero hable con María y ella dijo una oración.
Fede me busco algo caliente para tomar, estaba tan preocupado que no sabía qué hacer, peleábamos porque él quería llevar las dos mochilas y yo estaba preocupada por el también.
Al rato empezamos a caminar hacia el Machu Picchu, el camino era peligrosísimo, en algunos tramos el sendero era de 50 cm, e inmediatamente tenias un precipicio, del otro lado, solo una pared que daba a la montaña. Yo caminaba agarrándome de la pared como un gato. Se escuchaban,º1 gritos de aliento, y cada vez que alguno paraba por alguna razón, se paraban todos los grupos de atrás, que empezaban a protestar por la demora.
A la media hora de caminar, hubo otro derrumbe a unos metros delante nuestro. Unas piedras cayeron de la montaña y golpearon al grupo que caminaban delante nuestro, el guía de ellos (Washington), cayo al precipicio. Nuestro guía al ver esto empezó a gritar, el nombre del guía que cayó:
-Chucho!! … Chucho!!
Sin tener respuesta. Rogelio (el porter) que venía caminando delante, lo contuvo y le dijo ya van a venir a buscarlo.
Nuestro guía lloraba, levanto la mochila de chucho que estaba en el piso, y continuamos caminando.
Ahí se terminaron los gritos de aliento y solo se escuchaban llantos.
Por fin llegamos a la puerta del sol. Unas como habitaciones de piedra con una terraza de desde la cual se ve cuando se despeja, el Machu Picchu.
Seguimos caminado, llegamos a la entrada del Machu Picchu y salen a encontrarnos los guardia parques, que nos prohibieron la entrada. Prácticamente nos echaron de ahí, nos decían el parque está cerrado ( mas alla de que se veian a algunos turistas recorriéndolo, y tenemos fotos de eso).
Nos decían: – Se tienen que ir de aca!
-Está cerrado y no se pueden quedar acá, tiene que bajar a Aguas calientes!
Desde arriba se veía el puente que hay que cruzar, que estaba a punto de quedar bajo el agua, o de ser arratrado por todo lo que lo golpeaba.
El rio que arrastraba de todo a su paso, llevaba rocas, pedazos de casas, arboles, etc. Después nos enteramos que los primeros grupos que llegaron, no se enteraron del segundo derrumbe, bajaron y cruzaron de a uno corriendo este puente, todo un peligro!
Nosotros estábamos determinados a quedarnos ahí, mas allá de que, nos estuvieran echando.
Yo me puse a discutir con uno de los guardias y le decía:
- En el camino hasta aca, fallecieron 2 personas y otros 6 o más están heridos.
- Cuantos mas querés qué, se mueran??
- No ves como están, esos puentes???
El resto de los chicos argentinos se pusieron a gritarles, que no nos íbamos a ningún lado!. Un tipo grande, que estaba en el contingente se presento y dijo : -Yo soy funcionario de gobierno en argentina, a mi no me interesa lo que vos me digas, quien es tu superior!!
(típico speech de un argentino! Pásame con tu superior!) y se fue a administración junto con otros argentinos a hablar.
Al rato volvieron, junto con el gerente del hotel Machu Picchu Sanctuary Lodge, que nos ofreció quedarnos en la terraza del hotel y si llovía abría el bufet y entrabamos ahí.
Bajamos a la terraza del hotel, al rato vinieron con una olla comunitaria y nos ofrecieron un plato de risoto calentito. A medida que te servian un plato, te sellaban el antebrazo.
Las noticias que llegaban de Aguas calientes eran caóticas, y sin contar que el gerente nos conto que ya hubo otra tragedia muy grande, en el 2004, un alud en aguas calientes que se cobro 2 hoteles.
En aguas calientes había más de 5000 turistas para evacuar + otros tantos pobladores, y la prioridad la tienen la gente enferma, herida, mujeres embarazadas, etc. Aunque después nos enteramos que la prioridad era 1ro yankies, 2do europeos que podían pagar 400 dólares por un lugar en un helicóptero.
Esa noche dormimos en el piso del bufet unas 300 personas entre turistas, guías, y algunos porters. Los días pasaban y los guías y porters estaban intranquilos ya que les habían dicho que el gobierno solo iba a evacuar a los peruanos heridos y a los turistas pero ellos debían regresarse por la montaña. Ese día nos enteramos que un grupo de 6 turistas + 1 guía que había vuelto a cusco por las vías del tren y metiéndose en las montañas llegaron todos lastimados, quedaron internados y el guía desapareció, arrastrado por el rio.
Más allá de todas las noticias que nos llegaban acerca de la gente que volvió caminando por la montaña o las vías del tren, que algunos desaparecieron y otros llegaban todos lastimados, nuestros guías y porters decidieron arriesgarse y volver caminando. Ya habían pasado 2 días en Machu Picchu y nos enteramos que cambiaron el comandante encargado de la evacuación por las irregularidades.
Al tercer día algunos se organizaron para bajar y ver como seguía la evacuación, fede fue uno de los 6 que bajaron y cuando vio que ya estaba todo más controlado bajamos al día siguiente, y a la hora ya estábamos en el helicóptero que nos traslado a cusco.
Fin.